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Salmos 91
91 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.

3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,

6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.

9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

No te enojes con Dios

Hoy es un buen día para hacer las paces con Dios, hoy es un buen día para reconocer que jamás debiste de haberte enojado con Él.
¿Alguna vez te has enojado con Dios?, yo sí. Y es que aunque queramos negarlo hay ocasiones en las que nos enojamos con Él, quizá porque las cosas no salieron como esperábamos o porque no nos respondió de la manera que queríamos o porque simplemente nunca hubo una respuesta y su silencio fue lo único con lo que nos encontramos.

A veces llegamos a los extremos de enojarnos con Dios por cosas que nosotros mismo buscamos, por resultados que tejimos a base de malas decisiones y terminamos culpando a Dios de nuestro mal.

¿Has escuchado frases como: “Porque Dios no hizo nada para evitar que tomara esa decisión” ó “Porque Dios no me detuvo antes de equivocarme”?, pues yo sí.

Esto es algo que todos en algún momento de nuestra vida hemos pensado; cuando las cosas salen mal solemos preguntarnos el por qué Dios no hizo nada para evitar eso que ahora nos atormenta.

Hay algo que debemos aprender o por lo menos ir aprendiendo, y es que somos dueños de nuestras propias decisiones, Dios jamás te obligara a tomar una decisión, Él siempre respetara tu libre elección aun cuando ese elección te lleve a resultados difíciles, Él siempre estará allí para tratar de guiarte, para tratar de dirigirte, pero al final serás tú quien tome la decisión, muchas veces orientado por tus instintos humanos y otras veces dejado llevar por la voluntad de Dios y no por la tuya.

Algunas personas están enojadas con Dios porque un familiar que amaban murió de una forma que aparentemente no se merecía, otros porque su familia quizá se desintegro y aparentemente Dios no hizo nada, algunos jóvenes están enojados con Dios porque no lograron entrar a la universidad que querían, o porque el chico o la chica que se suponía que era el amor de su vida, se fue de su lado para nunca volver. Muchos otros están enojados con Dios por la vida que tienen, porque el dinero jamás les alcanza o porque no tienen un empleo, muchos otros se enojan con Dios porque se sienten frustrados de su vida y creen que Dios jamás les prestó atención.

Amado amigo y amiga, ¿Por qué te enojas por cosas que quizá en su momento pudiste evitar o por cosas que tienen que pasar porque está escrito para todo hombre que viva una vez y después el juicio?

Al pensar sobre el enojo que muchas veces sentimos en contra de Dios se me viene a la mente la historia de Jonás, si, aquel hombre que huyo de la presencia de Dios para no ir a predicar a Nínive una ciudad llena de gente mala, pero Dios trata con Jonás y al final este termina yendo a predicar a la ciudad que Dios le mando. Después que Jonás decide ir a predicar a Nínive la gente se arrepiente y buscan el perdón de Dios, nuestros Señor como es grande en misericordia tuvo a bien perdonarlos al ver el arrepentimiento genuino que la gente de Nínive mostraba; pero al ver que Dios perdona a Nínive Jonás se enoja porque ahora Dios ya no cumpliría lo que había dicho, esto era: Destruir a Nínive, entonces la Biblia narra lo que Dios le dice a Jonás: “Dios le preguntó a Jonás: —¿Qué razón tienes para enojarte así?” Jonás 4:4 (Traducción en lenguaje actual).

Jonás estaba enojado con Dios porque lo había hecho quedar mal ante la gente de Nínive, porque ahora Dios los había perdonado, por esa razón Jonás decide salir de la ciudad hacia un lugar desde donde podría verla para ver que le sucedía al final, si Dios la destruiría o no. Estando allí decide construir un pequeño refugio a base de ramas para protegerse del sol para esperar a ver qué le pasaba a Nínive.

Entonces Dios a pesar del enojo de Jonás hace lo siguiente: “Por su parte, Dios hizo brotar una planta; ésta creció y cubrió el refugio de Jonás. Así Dios le dio a Jonás una sombra mejor para que no sintiera tanto calor. ¡Jonás quedó muy contento con aquella planta!” Jonás 4:6 (Traducción en lenguaje actual).

Es increíble que a pesar de nuestra mala reacción que muchas veces tenemos frente a las decisiones perfectas de Dios, Él se tome la molestia de velar por nuestro bienestar.

¿Cuántos de nosotros a pesar que nos hemos enojado con Dios hemos visto su mano poderosa ayudándonos o protegiéndonos?, yo sí.
Dios tiene una creatividad espectacular, Dios quería enseñarle a Jonás algo tan importante a través de lo que estaba haciendo, por eso dice la Biblia: “Pero después, Dios hizo que un gusano viniera al otro día, y picara la planta. Ésta pronto se secó, y cuando salió el sol, Dios mandó un viento tan caliente que el pobre Jonás casi se desmayaba. Era tanto el calor que Jonás quería morirse; por eso gritó: —¡Prefiero morir que seguir viviendo!” Jonás 4:7-8 (Traducción en lenguaje actual).

Jonás nuevamente estaba enojado con Dios, porque la planta se había secado y el calor era tan fuerte que casi moría, entonces Dios le dice a Jonás: “Entonces Dios le preguntó a Jonás: —¿Crees que es justo que te enojes tanto porque se secó esa planta? —Por supuesto que sí —dijo Jonás. Sin ella, prefiero morirme” Jonás 4:9 (Traducción en lenguaje actual).

Acá viene la enseñanza que Dios quería dejarle a Jonás a través de lo que él estaba experimentando:“Dios le respondió a Jonás: —Estás preocupado por una planta que no sembraste ni hiciste crecer. En una noche creció, y en la otra se secó. ¿No crees que yo debo preocuparme y tener compasión por la ciudad de Nínive? En esta gran ciudad viven ciento veinte mil personas que no saben qué hacer para salvarse, y hay muchos animales” Jonás 4:10-11 (Traducción en lenguaje actual).

La lección era clara, a veces nos enojamos con Dios por cosas de las que no tenemos el control y las cuales no nos pertenecen a nosotros, Dios es Soberano y Sabio, Él hace todo perfecto, tiene un plan para todo, tiene todo controlado y jamás nada se le puede escapar, ¿Por qué nos hemos de enojar entonces con Él?

Nosotros tendemos a enojarnos por dos cosas: PRIMERO por las cosas que Dios hace, sin darnos cuenta que lo que Él hace siempre lleva un objetivo y SEGUNDO por los resultados que nuestras propias decisiones y acciones traen, como que si Dios nos obligara a que tomáramos esa decisiones o realizáramos esas acciones.

¿Por qué estas enojado con Dios?, ¿Qué culpa tiene Él de la consecuencias de tus decisiones o acciones?, cada uno de nosotros somos responsables de las decisiones que tomamos, Dios anhela que lo tomemos en cuenta siempre, que vivamos para agradarlo y que tratemos de hacer su voluntad, es mas su Palabra nos dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” Salmos 119:105 (RV1960).

Si tomáramos como base la Palabra de Dios para nuestro andar diario, entonces todo fuera diferente, la Biblia dice que la Palabra de Dios es como un lámpara para nuestros pies, pues alumbra nuestro camino, de esa manera podríamos estar seguros de los pasos que damos y no tendríamos resultados desastrosos como los que muchas veces tenemos cuando no tomamos en cuenta la Palabra de Dios y peor aún, nos enojamos con Él por los resultados que obtenemos de nuestras malas decisiones.

¡Vamos! No te enojes con Dios, que el menos culpable de todo lo que pueda estarte pasando en estos momentos es Él. Dios jamás querrá el mal para ti, al contrario si no fuera por su misericordia sobre tu vida, hoy ni siquiera podrías estar leyendo estas líneas.

Dios te da vida y el simple hecho de que hoy estés leyendo esto, es porque Él ha sido tan lindo contigo que te da el privilegio de tener las fuerzas para leer lo que Él quiere decirte. ¿Vez como Dios no es tan malo como muchas veces crees?

No disfraces a Dios de culpable de tu situación, es mejor que seas humilde y reconozcas los errores que cometiste y pidas a Dios de su ayuda, porque estoy seguro que su ayuda viene enseguida sobre tu vida.

A pesar que la mayoría de veces somos los culpables de nuestro mal estado a través de las malas decisiones que tomamos, Dios siempre se las arregla para darnos un final feliz, un final que no merecemos, porque si fuéramos juzgados rígidamente según nuestras acciones, muchos de nosotros ni siquiera estaríamos vivos, pero Dios es Grande en Misericordia y Amor hacia nuestra vida.

Hoy es un buen día para hacer las paces con Dios, hoy es un buen día para reconocer que jamás debiste de haberte enojado con Él, si hay alguien con el que nunca debemos enojarnos porque jamás tendrá la culpa de nuestro mal, es Él, Dios busca lo mejor para nosotros y a pesar de estar pasando por tribulaciones, desiertos o fuertes tormentas, Dios hará algo maravilloso en medio de todo y nos hará salir victoriosos si tan solo lo buscamos con humildad y sencillez.

¡Nunca te enojes con Dios!

We must individually RECEIVE Jesus Christ as Savior and Lord then we can know and experience God’s love and plan for our lives

We must receive Christ
“As many as received Him, to them He gave the right to become children of God, even to those who believe in His name” (John 1:12)

We receive Christ through faith
“By grace you have been saved through faith; and that not of yourselves, it is the gift of God; not as a result of works, that no one should boast” (Ephesians 2:8-9)

We receive Christ by personal invitation
(Christ speaking) “Behold, I stand at the door and knock; if any one hears My voice and opens the door, I will come in to Him” (Revelation 3:20)

Receiving Christ involves turning to God from self and trusting Christ to come into our lives to forgive our sins.

Prayer changes things!

Matthew 21:22 ‘If you believe, you will receive whatever you ask for in prayer.’ Learn how prayer works. It generates unlimited power to benefit and benefit others. Change the world around you!

Follow the basic principles we give in this presentation and you will renew your spiritual life.
God does not conceive of prayer as a rite, but as a lively exchange, an affectionate dialogue between good friends. Unfortunately, today the idea prevails that it is not possible to speak with God in those terms. Some people think that their lack of religiosity prevents them from approaching the Creator in this way. Others have the idea that Heavenly Father is so sublime that he is far removed from our reality.

There are those who think that it has much to do to care for them and their problems, and that earthly things are of no importance to Him. Some are considered unworthy or very imperfect. Others feel guilty or ashamed of certain acts they have committed. There are those who are even afraid of it.

The Lord desires to maintain a personal relationship with each of us. He wants this to be the most profound, transcendental, satisfying and gratifying aspect of our life.

How is that connection established?

Very simple: Through His Son, Jesus.

None of us is capable of conceiving how great and wonderful God is. He and His Spirit transcend the universe. To the point it surpasses our understanding that it had to send a being capable of exemplifying His love. Someone we could identify with. Someone who put God to the heights of our limited human understanding. That is why he gave us his Son Jesus.

Prayer is communication

As with all friendship, your relationship with Jesus will be strengthened if you communicate with Him frankly and often. In fact, that is the essence of prayer: to communicate heart to heart with the Lord.

You can pray anywhere, at any time. It’s the same whether you’re sitting or standing. It is not necessary to be in a temple or any particular place. The prayer establishes a bond between the Lord and you, wherever you are.

Benefits of prayer

Spending time with The Lord yields so many benefits that we cannot do without it. He can help us solve our problems, answer our questions, ease our sorrows, comfort us in our uneasiness, provide us joy, get closer to Heaven and much more.

Prayer alters circumstances! It is one of the means God uses to meet the needs and desires of His children, as long as it is beneficial to them and others.

The benefit of our prayers in others

Prayer can significantly improve the lives of others. Praying is not the least you can do for someone, but the maximum. Our prayers move the heart and the hand of God to intervene in favor of the people for whom we ask.

‘If you remain in me and my words remain in you, ask whatever you wish, and it will be done for you’. John 15:7

Tú puedes experimentar ese poder milagroso que obra en tu vida cuando Dios te da soluciones a tus problemas, valor y fuerza para enfrentar la adversidad, al igual que paz mental, curación, perdón, amor y ánimo.

You can experience that miraculous power that works in your life when God gives solutions to your problems; when He gives you strength and courage to face adversity; and peace of mind, healing, forgiveness, and love.

“Dónde está tu Dios? »
“¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré. ”
(Ref. Libro del Profeta Isaías verso15 Cap.49).

Dónde está tu Dios? Esta pregunta por medio de nuestro breve reflexión se coloca de forma individual a todos los hombres. Si el hombre estaba tratando de Dios como la búsqueda de dinero y el placer, el mundo sería completamente diferente. Dónde está tu Dios? Dios no se encuentra excavando en las minas de diamantes en Sudáfrica o en la Bolsa de Milán. Todos tenemos un conocido que para hacer dinero que hemos puesto la salud, la familia o la vida misma. Incluso los que llegó a la meta, entonces son muy decepcionados morir porque tienen que dejar todo lo que está fatigado, literalmente, toda la vida.

¿Cuánto tiempo y energía que le dio o si está dedicando a la búsqueda de Dios? Es fácil de buscar a Dios cuando necesitamos un milagro, una respuesta inmediata o una gran liberación. Pero a menudo, sobre todo cuando estamos en medio de las tormentas de la vida, lo contrario es cierto: no vemos al Señor y, a veces, ni siquiera intentarlo. Sin embargo, buscan a Dios es una inversión que no deja en absoluto decepcionado.

Usted tiene muy clara la profundidad de la unión entre una madre a su bebé? Bueno un bebé depende de su madre para cada necesidad. Ella le alimenta con amor; cuando es el momento de la alimentación deja todo lo demás, que se detenga todas sus actividades para dedicarse por completo a él (incluso por la noche …). Un bebé también llora para comunicar sus emociones o sus necesidades. El niño no pregunta si su llanto es molesto para el vecino o hermano para dormir; él necesita y llama a la persona que sabe y que puede ayudar a acelerar sin duda … su mamá.

Todos debemos ver como un niño y hallaréis descanso y refugio en los brazos de nuestro Padre Celestial. Él cuidará de nosotros y alimentarnos con una comida especial: su Palabra. Hay los que saben de memoria la Divina Comedia y nunca ha leído la Biblia; hay personas que conocen todas las insignias de la Juventus y no sabe nada de la vida eterna; algunos son expertos en ataúdes y funerales y no sabe nada acerca de la vida después de la muerte. ¿No crees que es hora de dedicar un poco de su valioso tiempo para que suene la lectura de la Biblia?

Queridos amigos, al igual que el niño, no viven demasiado para considerar lo que otros pueden pensar; si tenemos una necesidad que llamamos nuestro “papá” El cielo y Él responderá! Las crónicas de cada día nos recuerdan que una madre puede incluso olvidar a su hijo, pero nuestro Dios no olvidará jamás a los que confían y esperan en Él; Él siempre está dispuesto a hacerse cargo de (Ref. Libro del Profeta Isaías Cap. 49-15).

 

ÉL te librará de todas las aflicciones

“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado”. Salmos 34: 19-20

En mi vida no recuerdo haber visto tantas situaciones tan difíciles como las que he sido testigo los últimos meses. Estamos frente a unos tiempos llenos de tribulaciones y de aflicciones indescriptibles.

Por donde voy encuentro personas que están pasando por duros momentos económicos, familiares, laborales y espirituales. Es difícil para mi ser testigo de lo que esta ocurriendo, mas cuando me siento incapaz de poder hacer algo por cambiar lo que nosotros mismos hemos provocado.

Es que no podemos hacernos el del ojo pacho y creer que esto que estamos viviendo es “un castigo de Dios”, Dios siempre ha sido el mismo de ayer, es el mismo hoy y será el mismo mañana. Somos nosotros los que nos hemos olvidado de su justicia, de ser justos delante de El y con esto alcanzar su libertad.
Si todo el mundo entendiera que necesitamos humillarnos ante Dios y reconocer nuestra total dependencia de El, como dirían en nuestro país: “otro gallo cantara”. Pero la realidad es otra. Estamos frente a una generación que no depende de Dios, aun nosotros mismos, llamados cristianos, no estamos dependiendo TOTALMENTE de Dios, y realmente todo esto es una lastima, pues tarde o temprano ese hecho nos pasara factura.

Frente a todo lo que estamos viviendo y de lo cual estamos siendo testigos Dios me llevaba a reflexionar en el pasaje que leímos al inicio, en donde la primera frase dice así: “Muchas son las aflicciones del justo”.

Ahora bien, ¿Que significa justo? Entre las definiciones que nos regala el diccionario de la lengua española están:

1. Que obra según justicia y razón.
2. Que vive según la ley de Dios.

Me quedare con la segunda definición: “que vive según la ley de Dios”. Si bien es cierto hoy no vivimos conforme a ley sino conforme a la gracia de Dios, pero eso no quiere decir que tenemos que desviarnos del propósito de nuestra vida el cual tendría que ser agradar a Dios en TODO, y esto es igual a ser JUSTO.

La Palabra de Dios en los versículos que leímos nos menciona que muchas son las aflicciones del justo, pero la segunda frase nos llena de aliento y nos dice: “Pero de todas ellas le librará Jehová”.

Eso quiere decir que no importa cuales sean tus aflicciones, si ERES JUSTO Dios te librara de todas ellas.

La pregunta seria: ¿Estaremos siendo justos?, si yo te preguntara lo siguiente: ¿Quieres ser librado de tus aflicciones?, rápidamente y sin dudarlo me responderías: “SI QUIERO”, pero la respuesta la tenemos TODOS y no se trata solo de una respuesta hablada, sino mas bien de una vida que agrade a Dios.

La Clave de ser librado de todas las aflicciones es: SER JUSTO.

Ser justo tiene que ver con llevar una vida que agrade a Dios, una vida que aun con sus errores y defectos anhele por todos los medios de ser transformado por el poder de Dios para ser delante de El como un olor grato.

Y es que para ser justo solo se necesita vivir como Dios manda y eso TODOS los sabemos, pero aun cuando lo sabemos, NO QUEREMOS HACERLO.

Amados hermanos, estamos viviendo unos tiempos en donde necesitamos urgentemente buscar la justicia de Dios, en donde ya no valen las excusas para tratarnos de justificar de nuestra falta de justicia. Dios anhela ver un pueblo que se decida a buscar la justicia a ser justos con Dios y por ende con TODO mundo.

Dios quiere librarte de todas tus aflicciones, no importa que nombre tengan, pero también anhela ver de tu vida, una vida JUSTA, pues la Palabra de Dios es clara en afirmar que muchas serán las aflicciones del justo, pero que lindo saber es que Dios no te olvidara, sino que DE TODAS ELLAS TE LIBRARA.

Valga mencionar que aun cuando eres justo, las aflicciones vendrán, el hecho de practicar la justicia no te dejara exento de las aflicciones, pero tienes que tener la certeza que de TODAS ELLAS te librara el Señor.

¿Qué de aquellos que aun cuando sabemos que la clave de la liberación de Dios frente a la aflicciones es la justicia, pero no la queremos buscar?, ¡Ay! De nosotros.

Es hora de anhelar la justicia, es hora de comenzar a ser justos hasta en lo mínimo, hasta en aquello que nosotros creemos que no es necesario. Dios anhela corazones que anhelen la justicia, porque a dichos corazones no se negara su ayuda.

¿Estas siendo justo?, Examinemos nuestro corazón y ANHELEMOS SER JUSTOS.

Fariseos: ¿es usted uno de ellos?

La palabra fariseo es muy conocida en las iglesias. Basta con referirse a la crucifixión de Jesús la cual se atribuyó precisamente a los fariseos que no soportaron la idea de un Redentor capaz de compartir con prostitutas, cobradores de impuestos y delincuentes.

Si traemos esta situación al día de hoy, a nuestra vivencia como representantes de Dios en nuestra comunidad, deberíamos plantearnos esta pregunta: ¿En realidad toleramos que un cristiano pueda compartir con personas de dudosa reputación como lo hizo Jesús? ¿Cómo sabemos si algunos de los miembros de nuestra iglesia se han convertido en fariseos? O incluso, ¿cómo estamos seguros de que no seamos nosotros mismos los que seamos uno de ellos?

La realidad es que en muchos círculos cristianos, rechazamos a alguien porque no nos agrada, o simplemente porque no piensa o actúa como nosotros. Muchas iglesias han dejado de ser iglesias de amor y misericordia para convertirse en jueces implacables de quienes están en pecado. ¿Dónde está la gran comisión? ¿Acaso Dios no nos mandó a llevar el mensaje de salvación a los perdidos?

Los fariseos realmente trataron de ser justos. Sabían sus Biblias mejor que nadie. Supuestamente su devoción era profunda. Sin embargo, Jesús dijo que se perdieron el barco. Sus confrontamientos mayores fueron precisamente con las personas que decían estar hablando en nombre de Dios.

Carey Nieuwhof, pastor de Connexus Community Church y autor de varios libros de mayor venta, escribió las siguientes siete señales que indican cuando hay fariseos funcionando en la Iglesia.

1. Líderes que buscan protagonismo

Revise esas estadísticas. ¿Viste cuántas descargas consiguió ese mensaje? ¿Cuántos “likes” esa foto recogió? O ese visitante que opinó que eras tan bueno como tal mega-predicador?

O, líderes de alabanza que piensan todo el tiempo en sus habilidades con la guitarra o su nuevo “look”.

Todos queremos ser mejores, o más “cool” (a pesar de que la iglesia “cool” se está muriendo), ¿no? Pero a veces en nuestra búsqueda para mejorar nuestra habilidad, perdemos lo más importante. Aquí hay una diferencia clave.

Cuando se está más centrado en lo que está haciendo en vez de estar centrado en cómo está la gente a la que está sirviendo, está perdiendo lo esencial de su trabajo. Cuando se está más centrado en su rendimiento que en la misión, hay problemas en el futuro.

Deje el protagonismo. Deje de tratar de conseguir algo mejor por el bien de tratar de mejorar. Enfóquese implacablemente en servir a Dios y a la gente, y verá como cosas asombrosas sucederán.

2. Cada uno piensa que son un poco mejor que los demás

Una de las grandes diferencias entre los fariseos y los pecadores con los cuales Jesús se juntaba, era cómo se sentían sobre sí mismos.

Los fariseos pensaban que tenían razón.

Eso es un territorio peligroso para los líderes, porque muchas veces creemos que estamos en lo correcto o que nuestras posiciones (teológicas o filosóficas) son las correctas.

Por esa razón debemos preguntarnos, ¿creemos que nuestra visión de las cosas es simplemente mejor que la de otros? O que somos mejores que los demás? ¿Un poco menos pecaminosos? ¿Un poco más unidos? ¿Un poco más inteligentes? ¿Un poco más sabios? ¿Pasamos mucho tiempo criticando a los demás y haciendo valer nuestra razón? ¡Ahí está el fariseo!

3. Hay un gran amor por el dinero

No hay duda que el ministerio necesita dinero para funcionar. Como regla general, los ministerios con financiación insuficiente son ineficaces a largo plazo. Esto es cierto en cualquier ministerio u organización caritativa. Dan Pallotta dice que las causas más importantes del mundo deberían ser financiadas de manera más generosa (TED talk). En el mundo de la iglesia y en el mundo sin fines de lucro, hay un empuje constante para expandir la misión, así que normalmente hay presión en la necesidad de dar.

«Creo que hablar de dinero en la iglesia puede ser maravilloso. Realmente lo creo. Dar, después de todo, es una disciplina espiritual. De la misma manera que necesito leer mi Biblia, orar, servir e invertir en las personas que no conocen a Dios. Tengo que dar. Todas estas cosas son parte de lo que hago como cristiano. Todos necesitamos dinero y, los ministerios necesitan dinero. Pero cuando empezamos a amar el dinero … estamos en problemas», asegura el autor.

Entonces, ¿cómo saber que amamos el dinero?

Aquí están algunas ideas.

Cuando usted está entusiasmado con lo que “el dinero” está haciendo por usted, no lo que está haciendo para la misión.

Al negarse a tener responsabilidad financiera (a quien es usted responsable) está permitiendo que el dinero se convierta en “amo”, no “siervo”. El dinero es un siervo maravilloso en el ministerio, pero como amo, es terrible.

O bien, responder a esta: si su iglesia reduce su salario, cortaría su alegría (suponiendo que usted pudiera encontrar suficiente dinero para vivir en otro lugar)?

4. Falta de compasión

En algunos círculos de liderazgo, la falta de compasión se lleva como una insignia de honor. Aunque irónicamente, a veces una falta de compasión ayuda para bien. Si usted es demasiado empático y excesivamente sensible sobre cómo la gente se siente, será molido en las rocas de liderazgo. Jesús tuvo que empujar un montón de voces que competían para cumplir su misión. Así lo hizo Moisés, Pablo y multitud de otros líderes. Pero a su vez Jesús fue excepcionalmente compasivo. Fue movido con frecuencia por la compasión. Y reprendió a los fariseos por la falta de ella.

Gracias a la compasión de Dios es que somos cristianos. Y si no lo ha notado, la gente fuera de la iglesia no son atraídos, por líderes farisaicos sin compasión.

5. Líderes que esperan que otros hagan lo que ellos no hacen

Practique lo que predica es uno de los mantras más antiguos de todos. Sin embargo, si usted es un predicador, esto puede ser algo que le resulte muy difícil de hacer. Usted puede convencerse a sí mismo que está exento, o que está siendo “obediente” enseñando lo que se supone que debe enseñar, cuando sabe que está solo recorriendo la mitad del camino.

Pretendiendo ser algo que no somos y estar reclamando privilegios que no se extienden a los demás son parte de las cosas que dan mala fama a los pastores entre las personas que no tienen iglesia. Recuerde que aquellos que enseñan obtienen un estándar más alto que otros. Por lo tanto, se debe enseñar con temor y temblor, con humildad y, con rendición de cuentas.

6. Nadie está más cerca de Dios

Por extraño que parezca, los fariseos estaban ansiosos por ganar adeptos. Sin embargo, Jesús condenó a los fariseos, señalando que viajaban por mar y tierra para salvar a uno, pero en el proceso, lo hacían dos veces más hijo del infierno de lo que son.

Así que … he aquí una pregunta. ¿La gente está más cerca de Dios después de seguirlo a usted? Claro, no todo el mundo va a estarlo. Todos hemos leído la parábola del sembrador. Pero después de tres a cinco años, ¿la mayoría de la gente se ven más como Jesús o menos como Jesús? O para usar otra metáfora que Jesús usó, ¿hay fruto? Si usted reclama estar cultivando un huerto, ¿dónde están las manzanas?

Claro, que no somos perfectos. Estamos siendo santificados a través del tiempo por el Espíritu Santo. Pero en general, las personas deben estar moviéndose más cerca de Jesús.

7. Líderes celosos

Los fariseos y otros grupos religiosos se ponen celosos de cualquier avance que cualquier otro grupo hace. Cada grupo quiere estar en la cima. Si los saduceos ganaron, los fariseos perdieron. Si Jesús hizo más discípulos que ellos, su sangre hirvió. Entonces, ¿cómo está su corazón con esa iglesia en el camino … la que está creciendo? ¿Cómo está su corazón cuando escucha que alguna otra iglesia recogió una de “sus” familias?

La cosa de los celos incluso alcanzó a los discípulos de Juan el Bautista. Pero Juan lo hizo bien … no se trataba de él. Se debe disminuir. Cristo debe aumentar. Y Juan lo hizo en voz alta dando el reconocimiento público y la alabanza a Jesús. Eso es lo que rompe el poder de los celos.

Si se siente celoso, alabe públicamente a cualquiera de quien sienta celos y celébrelo. De esa forma se romperá la oscuridad interior. Eso también le dará un corazón limpio y la mente para seguir adelante con su misión. Después de todo, es probable que viva en una región donde hay miles, decenas o cientos de miles de personas … sin iglesia. Concéntrese en eso.

Nieuwhof asegura haber escrito este análisis con la esperanza de contribuir aunque sea de alguna manera pequeña a mejorar la iglesia. “Tengo que mirarme en el espejo. Todo el mundo que dirige una iglesia debe hacerlo pues es demasiado lo que está en juego”.

La iglesia tiene bastantes críticos. Cualquier periódico, o casi cualquier lugar en línea habla de la iglesia. Pero si tomamos la crítica que por lo general se reserva para los demás y, en oración la aplicamos a nosotros mismos, mejoraremos. Y tenemos que hacerlo.

Yo creo que la iglesia es la esperanza del futuro. Así que sólo tenemos que buscar ser una iglesia mejor y más saludable. Y cuando lo hagamos, vamos a ser mucho más eficaces.

Jesús tiene toda la autoridad en cielo y tierra y todo está sujeto a el

Amados: En Cristo tenemos autoridad para reprender el mundo de las tinieblas y salir victoriosos. La Biblia dice que nuestra roca es Jesucristo y sobre ella esta cimentada nuestra fe. Así que; confiemos sin dudar que el Señor tiene el control y la autoridad en todo: la Biblia dice que: “Jesús se les acerco diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”Mat.28:18.

Dice la Biblia: “Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas” (1ª. Cor.15:27

Pero ahora las ha sujetado el padre a su iglesia en Cristo jesus.  “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”. (Efe.1:22-23)